Seguro que has oído hablar del ácido hialurónico, ya sea en productos para tomar, para tratamientos de belleza, como componente de nuestro organismo… Últimamente está en boca de todos: marcas de cosmética, médicos estéticos, famosos… Pero seguro que quizá todavía no sepas todo sobre este producto tan utilizado.
Éste artículo será extenso aún que dividido en varias partes ya que hablaremos del ácido hialurónico en todas sus formas y presentaciones.

¿Qué es el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico forma parte del colágeno que se encuentra en nuestra piel, actuando como un fantástico hidratante para la misma. La función lubricante que ejerce permite que la piel se adapte, resistiendo las alteraciones de forma y volumen que sufre cuando nos movemos.
El ácido hialurónico es un polisacárido, es decir una biomolécula que se forma a partir de la unión de un grupo de monosacáridos (moléculas de azúcar), del tipo de glicosaminoglucuronanos con enlaces ß, el cual presenta una función estructural.
Nuestro cuerpo posee aproximadamente 7,5 gramos de ácido hialurónico por cada 35kg de peso, una tercera parte es degradada y sintetizada cada día. El ácido hialurónico es fundamental en el funcionamiento de nuestro organismo. Para tener un cuerpo joven y sano este ingrediente no nos puede faltar. Su mayor concentración se encuentra localizada en las articulaciones, los cartílagos y la piel. El ácido hialurónico se va perdiendo con el paso del tiempo, por lo que, a los 50 años, solo contaremos con la mitad del que necesitamos.
El ácido hialurónico es un componente natural de nuestro organismo y cuya función principal es mantener la piel hidratada, es capaz de absorber 1.000 veces su peso en agua.
Con la edad, la producción que desarrolla nuestro organismo de este ácido desciende y es por ello que aparecen síntomas de deshidratación y falta de elasticidad en nuestra piel.
El ácido hialurónico se encuentra en diferentes zonas de nuestro organismo: en la piel, en el cuerpo vítreo, en los cartílagos y huesos y en los vasos sanguíneos del cordón umbilical.
Este ácido puede ser de origen animal (de las crestas de los gallos y de los ojos de los peces) o puede obtenerse por biofermentación (cultivo de bacterias). Para su uso en cosmética normalmente se utiliza el de biofermentación.

¿Cuáles son sus funciones?

Las principales funciones del ácido hialurónico en el cuerpo incluyen la unión, el apoyo, la protección y el aislamiento, están presentes en los tendones y ligamentos, forma parte del tejido conectivo del cuerpo, del tejido del cuero cabelludo y de los folículos pilosos. Además, el líquido del ojo llamado humor vítreo está compuesto casi completamente de ácido hialurónico, actúa como un amortiguador para el ojo y también sirve para el transporte de nutrientes en el ojo. Por eso, cuando hay sequedad ocular, se recomiendan gotas oftálmicas con ácido hialurónico, cuanta mayor sequedad, mayor concentración habrá que poner de dicho componente.

¿Para qué sirve el ácido hialurónico?

1. Hidratar:

Gracias a su capacidad de absorción es un poderoso ingrediente hidratante. Además, ayuda a que esta hidratación se mantenga, por lo que su efecto es aún mayor.

2. Rejuvenecer la piel:

En el envejecimiento de la piel hay una pérdida significativa de hidratación, siendo el ácido hialurónico la principal molécula involucrada en ello. Por lo tanto, el ácido hialurónico nos sirve para aportar hidratación y elasticidad a la piel y así mejorar su aspecto.

3. Ayudar a la creación de colágeno:

Promueve la creación del colágeno que sostiene nuestra piel y le ayuda a dar soporte.

4. Reducir las arrugas:

Rellena nuestra piel y le da volumen, lo que ayuda a reducir las arrugas. Aunque es más efectivo cuando se inyecta, se pueden también apreciar sus efectos cuando se aplica en crema.

Usos estéticos del ácido hialurónico

El ácido hialurónico fue descubierto en el año 1934, aunque su uso en la cosmética, por el que se hizo popular, no comenzó hasta mitad de los años 90. La aplicación de ácido hialurónico en los tratamientos de belleza y estéticos se debe a que su principal propiedad es la de aumentar el volumen e hidratación de la piel, haciendo que ésta luzca mucho más tersa y radiante.
Las arrugas y la flaccidez de la piel asociadas al paso de los años vienen determinadas en gran medida por la pérdida de hidratación, por la reducción del ácido hialurónico presente en nuestra piel y por la disminución de la capacidad de nuestro organismo para reponerlo.
Una sesión tiene una duración de 30 minutos aproximadamente. A nivel estético, por ejemplo, antes de comenzar se hacen algunas marcas en el rostro del paciente indicando los puntos donde se debe aplicar la inyección. El producto se aplica usando una jeringa muy delgada la cual ayuda a rellenar los tejidos al ser aplicado bajo la arruga a fin de devolverle al rostro un aspecto firme y natural.
A parte de ser utilizado mayoritariamente en la parte de estética para mejorar nuestro rostro también es utilizado para tratamientos médicos por el desgaste de los huesos y articulaciones, en éste caso las infiltraciones se pueden colocar en las rodillas, los codos, hombros y caderas, sin embargo, su aplicación más común es en la rodilla donde se alivian las molestias consecuentes de enfermedades y desgaste. Las dosis y número de sesiones a las que el paciente debe acudir dependerán del nivel de gravedad de cada caso, en lo que el médico tratante hará la prescripción.