¿El azúcar es adictivo?

Después de ver las diferencias entre los diferentes azúcares, edulcorantes, etc… tenemos que advertir que hay cierta adicción al azúcar y es un problema que cada vez está preocupando más. A continuación, veremos el porqué de esa adicción.

¿Desde cuándo comienza nuestra adicción al azúcar?

Nuestra relación con el azúcar comienza muy pronto… ¡Nacemos golosos!
La mayoría relacionamos el sabor “dulce” a cariño y algo reconfortante. Como niños, nuestro primer contacto es con la lactosa, que es el azúcar de la leche. Posteriormente, como padres, recompensamos a nuestros hijos con dulces que resultan altamente agradables a su paladar. Nos volvemos dependientes de algo dulce al final de la comida como postre para sentirnos completamente satisfechos y continuamos con esta “dulce auto-medicación” durante nuestra vida para satisfacer carencias emocionales y falta momentánea de energía.
Un estudio de la Universidad de Washington, encontró que los recién nacidos tienen una marcada preferencia por los sabores dulces en contraste con otros sabores, y que los niños disfrutan de la comida azucarada mucho más que los adultos.
El problema hoy en día es que el azúcar refinado está fácilmente al alcance de todos, y esto puede ser una de las razones por las que la obesidad infantil ha aumentado.
Los profesionales de la salud recomiendan a los padres que eviten dar a los bebés cosas dulces para comer o beber para así intentar que no desarrollen esta preferencia a muy temprana edad.
Los azúcares añadidos y las grasas saturadas son los verdaderos causantes de que engordemos y más de que lo hagamos en épocas de excesos. Cuando comemos dulces siempre estamos tentados a comer alguna porción más, aunque sabemos que sería más saludable no hacerlo.

¿Qué impulsa este antojo por el dulce?

Muchos científicos sugieren que deseamos el azúcar instintivamente porque juega un rol vital en nuestra supervivencia. El sentido del gusto ha evolucionado para codiciar las moléculas esenciales para la vida como la sal, la grasa y el azúcar.
Cuando comemos, la glucosa, un azúcar simple, es absorbida desde los intestinos hacia el flujo sanguíneo y distribuida a todas las células del cuerpo.
La glucosa es particularmente importante para el cerebro ya que es el único combustible para las 100 mil millones de células nerviosas llamadas neuronas, que necesitan un abastecimiento constante del flujo sanguíneo porque no tienen la capacidad de almacenar glucosa ellas mismas.
Curiosamente, los científicos descubrieron que incluso el mero sabor del azúcar puede estimular al cerebro.
Como saben los diabéticos, alguien con bajo nivel de azúcar en la sangre puede caer rápidamente en coma.
Si no seguimos una dieta equilibrada que contenga un 50 % de hidratos de carbono, puede que nuestro cuerpo sí que sufra disminución de azúcar en sangre y que se traslade con síntomas como hambre por comer cosas más dulces.  Así que no conviene abusar de los hidratos, pero ni mucho menos
descartarlos. Hay dietas hipocalóricas en las que casi no existen los hidratos de carbono del tipo de los cereales, pan, pasta, arroz y legumbres, pero si se siguen durante mucho tiempo, pueden desencadenar en una ansiedad por alimentos dulces que se absorben más rápidamente. Un ejemplo que me gusta poner siempre para que esto se entienda mejor es el de las situaciones especiales, como la menstruación, donde los cambios hormonales provocan en la mujer más ganas de comer dulce. “Pero no lo pide el cerebro directamente”, matiza la experta: “El dulce es agradable para el paladar humano, y una manera de paliar situaciones de estrés o desánimo, por el placer que genera.

 

 

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¿Los productos “sin azúcar añadido” es como si fuesen “lights”?

Son muchos los engaños de productos elaborados que inundan las estanterías de los supermercados y que ya forman parte de nuestras cocinas. Un producto “sin azúcar”, “sin azúcar añadido” o “con contenido reducido en azúcares” no tiene por qué tener menos calorías que un producto azucarado, la ley no exige dicha condición. De hecho, se da la paradoja de que algunos productos de estas categorías “sin” que encontramos en el supermercado llegan a poseer más calorías que el azúcar, al tener que sustituir la función de “dotación de volumen” a partir de la adición de grasas.

Sugerencias para ayudar a romper la adicción a la comida azucarada.

1. Balance de su azúcar en la sangre:  Los estudios de investigación dicen que los niveles bajos de glucosa en la sangre están asociados con un menor flujo de sangre al cerebro en general.
2. Elimine el azúcar y los edulcorantes artificiales, sus antojos desaparecerán:
Usted tiene que detener su consumo para que el cerebro pueda restaurarse. Elimine los azúcares y harinas refinadas, refrescos, zumos envasados de frutas, los edulcorantes artificiales de su dieta y los alimentos que contengan fructosa de maíz. Estos son los causantes de sus antojos.

3. Determinar si las alergias ocultas a alimentos están provocando sus antojos:
A menudo se anhelan los alimentos a los cuales tenemos una alergia oculta.  Efectuar un perfil de alergias alimentarias es muy recomendable para su salud. (Consulte a su médico)

4. Obtener 7-8 horas de sueño:
La investigación muestra que la falta de sueño aumenta los antojos.

5. Existen suplementos que ayudan a eliminar los antojos:
Pero es importante que consulte a su médico antes de la toma de cualquiera de ellos y su correcta dosificación:
. Optimizar el nivel de vitamina D: Según un estudio, cuando los niveles de vitamina D son bajos, la hormona que ayuda a apagar su apetito no funciona y la gente siente hambre todo el tiempo, no importa lo mucho que coma.

. Optimizar omega 3: Los niveles bajos de ácidos grasos omega tres están involucrados en la función normal de las células del cerebro, el control de la insulina y la inflamación.

. Aminoácidos como la glutamina, tirosina, el 5-HTP ayudan a reducir la ansiedad. El  Cromo y el ácido alfa-lipóico ayudan a controlar al azúcar en la sangre y pueden ayudar a controlar los antojos.

6. El consumo de fibra con los alimentos es muy útil para reducir los picos de azúcar y la insulina:

Los productos integrales son ricos en fibra.  Para desayunar y empezar el día controlando el azúcar que ingieres puedes hacer un vaso de leche, un plátano y unas galletas integrales.

Es necesario aprender cómo controlar la adicción a los dulces para prevenir los ataques de ansiedad que llevan a los atracones de la Bulimia.