A medida que pasa el tiempo y envejecemos, nuestra piel va perdiendo firmeza, tersura y elasticidad, mientras se produce la pérdida de colágeno y grasa facial. Todo esto desemboca en la tan temida flacidez y en esas indeseadas arrugas. Las áreas de la cara más afectadas suelen ser las mejillas, las cejas y otras zonas alrededor de los ojos, el cuello y la papada.
El tratamiento con hilos tensores reabsorbibles es una muy buena opción si lo quieres minimizar los efectos antes mencionados.

¿Qué son los hilos tensores?

Son hilos de sutura reabsorbibles y biocompatibles que favorecen la cohesión de las células. El objetivo de los hilos es rejuvenecer la piel desde dentro hacia fuera para conseguir unos resultados más naturales con una piel más brillante y tersa.
Los hilos estimulan la hipodermis, de forma que se produce una regeneración natural en la producción de colágeno y elastina, a la vez que acelera el metabolismo de la piel, esto ayuda a que se mantenga más elástica.
Con este proceso se produce una mejora tanto en la circulación sanguínea como en los canales linfáticos. El resultado es una mejora importante en la complexión y textura de la piel, dando un aspecto más descansado.
A más a más… Su acción en la hipodermis proporciona un efecto beneficioso en distintos problemas cutáneos como eccemas, pieles atópicas, acné, etc. La activación de los canales sanguíneos y linfáticos ayuda a movilizar y eliminar los depósitos de grasa. Estimula la función inmune y mejora la curación natural.
En ningún caso se trata de rellenar las arrugas o intervenir en la morfología del rostro, sino que lo que se pretende es mejorar el aspecto de la piel y conseguir un rostro armónico y bello.

¿De qué están hechos estos hilos?

Están hechos de Polidioxanona, un material reabsorbible y 100% biocompatible, este material es muy seguro ya que es aplicado en técnicas de cirugía cardíaca y oftalmológica.

¿Cuál es el origen de los hilos tensores?

Los hilos tensores o “hilos mágicos” como también se pueden llamar, tienen su origen en Japón y se llevan utilizando como material de sutura cardíaca desde hace mucho tiempo, con lo que se ha podido contrastar su seguridad y está probado que no producen rechazo ni alergias al ser antimicrobianos y bioabsorbibles.

¿Para quién está indicado?

Habitualmente para personas a partir de 35 años que quieren prevenir, reparar y/o mejorar la flacidez. En caso de tener una flacidez moderada a severa con unos hilos tensores será suficiente.
Cuando la flacidez es más notable y los surcos ya están muy marcados el lifting quirúrgico será la mejor opción.

hilos tensores

¿Por qué se aplican?

La flacidez facial es uno de los problemas que más preocupa a hombres y mujeres que buscan conseguir un rostro bien definido y poder camuflar, en la medida de lo posible, los signos del paso del tiempo. Ésta es una revolucionaria técnica de rejuvenecimiento facial que estimula los tejidos internos para reafirmar la piel y corregir la flacidez.
Estos hilos producen una fibrosis tensora, es decir: crean una especie de maya que sujeta la piel y la mantiene firme y tersa. Estos hilos son seguros y con resultados duraderos
En definitiva… reduce el estrés cutáneo y ralentiza el envejecimiento de la piel, retrasando el reloj biológico y esto hará que luzcas una piel… ¡¡como una jovencita de 25 años!!

¿En qué zonas se aplican los hilos tensores?

Los hilos faciales se colocan en:

  • Elevación de las mejillas
  • Recuperación del óvalo facial
  • Líneas de marioneta
  • Elevación de cejas
  • Mejora del doble mentón
  • Reafirmación del cuello
  • Patas de gallo
  • Entrecejo
  • Frente
  • Pómulos
  • Mejora de surcos nasogenianos
  • Código de barras
  • Perfil mandibular
  • También se puede usar a nivel corporal, por ejemplo:
    • Dorso de las manos
    • Brazos
    • Muslos
    • Rodillas
    • Glúteos
    • Mamas
    • Abdomen

Pueden combinarse sin problema con otra serie de tratamientos, como por ejemplo:

  • Lifting facial
  • Rellenos
  • Mesoterapia facial con ácido hialuronico y vitaminas
  • Cremas
  • Etc…