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Uno u otro,  ya son indispensables en nuestro “neceser salvavidas” para cualquier ocasión.  Muy conocidos por la gran mayoría de la población, son el recurso fácil para cualquier dolor ocasional que incluso ofrecemos a otros cuando presentan molestias de cualquier tipo en momentos puntuales.

<¡Me duele la cabeza!>, dice uno.

<Quieres un paracetamol o ibuprofeno? >,  dice el otro. Y continua,  <Creo que llevo uno encima…>.

Aunque son los fármacos más conocidos cuya administración incluso pueden alternarse, la gran mayoría de los usuarios desconocen realmente sus diferencias. ¡Y son importantes!

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Vamos a resumirlas.

– El paracetamol (también conocido cómo Gelocatil, Termalgil o Efferalgan, entre otros) es analgésico y antipirético (indicado para dolor y la fiebre). El ibuprofeno (también conocido como Neobrufen o Espidifen) es, además de lo anterior, antiinflamatorio.

– Mientras el paracetamol no ataca al estómago, el ibuprofeno puede ser agresivo para este. Es conveniente tomarlo junto con las comidas y, si el uso es reiterado, acompañarlo con protectores estomacales.

– El consumo habitual de paracetamol puede dañar nuestro hígado, por lo que personas con problemas hepáticos deberían moderarlo. Y en el caso del Ibuprofeno, puede causar problemas en el riñón.

Como explica Neus Caelles, presidenta del Comité Científico de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac), “ambos medicamentos son seguros siempre que se respete a bajas dosis”, y añade, “el problema está en las dosis altas y en pacientes con patologías previas”.

 

Entonces, ¿cuando debo tomar uno u otro?

El paracetamol es indicado para el tratamiento de dolor sin inflamación. Es el caso de, por ejemplo, el dolor leve de cabeza, de huesos, malestar general causada por la gripe, y por supuesto, para la fiebre.

El Ibuprofeno, en cambio, es más apropiado para cuadros con dolor moderado de cabeza, dolor menstrual, dolor dental, de garganta o muscular.

Lo más recomendable, en cualquier caso, es siempre administrar la dosis más baja que consiga el efecto deseado. En este sentido, siempre es preferible tomar paracetamol, y así evitar posibles daños estomacales.

 By Gemma Torà