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Es tiempo de fuertes gripes. Seguro que muchos de los que estáis leyendo el post conocéis a alguien que está en casa con fiebre o la ha padecido recientemente. Incluso puede que aún arrastren esa tos anclada en el pulmón.

Como se da la ocasión perfecta, hoy me gustaría recuperar un artículo que leí en la revista Clara, muy práctico e ilustrativo, que resolvía muchos mitos a cerca de la fiebre.

 

¿Qué conocemos sobre la fiebre? Solemos alarmarnos cuando aparece, y hacemos todo lo posible para bajarla con paracetamol o ibuprofeno. Pero, ¿hacemos bien? El Doctor Salvador Tranche, Vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, nos resuelve varias incógnitas al respecto…

 FeverImagen de femside.com

¿Qué es la fiebre?

Es una de las alarmas propias de nuestro organismo que sirve para luchar contra las infecciones. Las bacterias o virus, responsables de estas infecciones, tienen problemas para desarrollarse en temperaturas superiores a los 37º . Nuestro organismo responde con una subida de temperatura corporal y así luchar contra las agresiones que padece.

 

¿Hay que intentar bajar la fiebre?

No. Dado su papel protector, en la mayoría de los casos no es necesario bajarla, salvo en temperaturas elevadas. Cuando aparecen tan solo algunas décimas (hasta los 38º), el proceso debe seguir su curso hasta su bajada de forma natural.

 

¿Es bueno sudar cuando padecemos fiebre?

No. Lo más recomendable es destaparse y vestirse con ropa ligera para aliviarse de su alta temperatura. Muchos optan por abrigarse más de la cuenta, pero lo mejor es mantener las extremidades al aire libre para oxigenar el cuerpo.

 

¿Y bañarse con agua fría? ¿Alivia?

Nunca es aconsejable experimentar un contraste extremo de temperatura, tampoco cuando hay fiebre. Aunque con ello consigamos enfriar la piel, el choque radical puede hacer empeorar la situación.

 

¿La situación es más grave cuando la fiebre es más alta?

No. Se considera fiebre cuando la temperatura llega a los 38 grados. A partir de ahí, que la temperatura suba no significa que empeore la infección. Hay enfermedades poco importantes que pueden dar lugar a fiebre muy alta y viceversa, patologías muy graves que no provocan grandes cambios de temperatura.

 

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Resumiendo, la fiebre es una reacción natural del propio organismo que aparece como consecuencia de virus o bacterias que amenazan el estado de salud. Lo ideal es dejar que la fiebre actúe para luchar contra la infección, controlando la situación en todo momento y estar alerta para actuar en caso que sobrepasara temperaturas demasiado elevadas. Será entonces cuando debamos tomar cartas sobre el asunto y acudir a un médico con inmediatez.

 

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By Fernando Piera