La piel, es la cubierta exterior que reviste a todo el cuerpo y se insinúa en los orificios naturales, es un órgano complejo anatómico y funcional, ligado a la fisiología y patología de todo el organismo. Está sujeta a múltiples agresiones, tanto del medio interno como del externo Las agresiones externas, pueden ser de diferente causa y naturaleza.

Una cicatriz es una marca de la piel, que queda después de sufrir una quemadura, rozadura, corte, herida, acné, entre otras enfermedades dermatológicas. Todas las personas por lo general, tienen una cicatriz en cualquier parte del cuerpo, grande o pequeña.

Lesiones o heridas muy pequeñas y superficiales se reparan espontáneamente sin dejar ninguna huella, en cambio, las lesiones muy grandes en las que exista pérdida de tejido dejan cicatrices grandes.

Estas marcas nos indican que la piel fue reparada y el cuerpo sanó correctamente, pues su función es salir como tejido nuevo cuando la piel sufre una lesión y actuar como un parche que cubre la misma. Sin embargo, muchas de estas marcas no son agradables cuando se trata de estética o belleza, crean complejos y más aún cuando la cicatriz es grande o se encuentra en lugares más visibles.

Las cicatrices pueden estar en cualquier parte del cuerpo. Éstas serán de una manera u otra dependiendo de la edad de la persona que la lleva en la piel, qué tan profunda fue la herida que dejó la marca, el tiempo que llevó para sanar, y el tipo de piel que determinará la forma en que el cuerpo va a cicatrizar.

Tipos de cicatrices

Existen diferentes tipos de cicatrices. A continuación, se describen las cicatrices patológicas más habituales:

  • Queloides: son el resultado de una alta producción de colágeno. su apariencia es rojiza y gruesa.
  • Atróficas: son marcas que se produjeron por un deficiente nivel de colágeno. Son redondas como las de la varicela.
  • Hipertróficas: son como las queloides, pero se caracterizan por ser más pequeñas y abultadas.
  • Contracturadas: en este caso, se presenta la unión de los bordes de la piel dejándola con una apariencia tirante.

Cicatriz2

Evolución de una herida

Las lesiones o heridas muy pequeñas y superficiales, las cuales no comprometen más allá de la dermis papilar, se reparan espontáneamente sin dejar ninguna huella o cicatriz.
Si la herida es profunda, el organismo a través de los fibroblastos produce una proteína llamada colágeno que la deposita en la herida para reparar el daño.
En algunos casos se deposita mucho colágeno y la herida se vuelve roja y elevada. Estas son las cicatrices que son muy llamativas y antiestéticas.
Al principio la cicatriz es roja y elevada. Algunas veces se hiperpigmentan o se vuelven hipocrómicas. Con el paso del tiempo, se aplanan y se vuelven menos notorias. Existen casos en que la cicatriz se mantiene elevada, se ensancha, frecuentemente asociada a una variedad
de características que incluyen endurecimiento, protuberancias que asemejan a una gruesa cuerda y un exceso de color sobre todo pardo o marrón, tornándose poco atractivas, son las Cicatrices Hipertróficas.
En otras ocasiones, la piel se vuelve más delgada, atrófica, rosada, observándose y palpándose un hundimiento de la cicatriz, posteriormente la cicatriz toma un color blanquecino, pero siempre conserva el hundimiento. Estas cicatrices se conocen como cicatrices atróficas.
También, la cicatriz puede crecer más allá de los límites de la herida inicial, formando masas pardas, duras, con neovasos, dolorosas, ardorosas y pruriginosas muy desagradables estéticamente y son los llamados queloides.
La formación de colágeno en los queloides y las cicatrices hipertróficas es mucho más lenta que en las cictraces normales. En la cicatrización normal, los haces de colágeno siguen una disposición lineal, haciéndose además más delgados.
En una cicatriz normal, los fibroblastos forman un puente entre los labios de la herida y permiten que el epitelio crezca sobre ellos. En los queloides, se produce una proliferación desproporcionada de los fibroblastos ocasionado masas de tejido colagenoso que se extiende más allá de los límites de la herida. En el tejido de granulación, las fibras de colágeno forman espirales. Al crecer los nódulos se vuelven más compactos observándose bandas hialinas de colágeno formando círculos concéntricos. En los queloides, la condensación del colágeno persiste de forma indefinida,
La forma en que una cicatriz evoluciona depende mucho de la manera en que el organismo responde al trauma inicial. Entre los factores que afectan la severidad o apariencia de una cicatriz se incluyen el tamaño, profundidad y localización de la herida, edad, salud en general y herencia del paciente, así como del grosor y color de la piel y del aporte sanguíneo de la zona donde está la herida.

¿Cómo se trata una cicatriz?

La forma de tratar una cicatriz y su recuperación dependerá de:

  • La causa que provocó la cicatriz: Incisión quirúrgica, produce cicatrices más profundas y con mayor respuesta inflamatoria. Por golpe o traumatismo, heridas leves con o sin puntos de sutura, normalmente más superficiales que las quirúrgicas. Por una quemadura, suelen tener mayor extensión.
  • Capacidad de cicatrización: Variable para cada paciente y dependiente de la edad. Los niños y personas jóvenes tienen una mayor probabilidad de formar queloides, engrosamientos o abultamientos, por una mayor capacidad de proliferación de tejido conectivo. En general las personas de tez oscura, o las de grupo A sanguíneo pueden cicatrizar con más dificultad.
  • Parte del cuerpo en que se produzca: Orejas, mandíbulas, hombros, y esternón son las áreas de más difícil cicatrización. Las manos son el área de nuestro cuerpo que mejor lo hace, y raramente aparecen queloides o cicatrices elevadas.
  • Fase en la que se encuentre la cicatriz a tratar: Si aparece roja o rosada es una cicatriz activa, sobre la que aún se puede actuar. Puede seguir roja hasta los 6-9 meses después de iniciarse la cicatrización. Una cicatriz blanca es más antigua, la cicatrización ha finalizado y existen menos opciones para actuar sobre ellas.
  • Caso aparte son los tatuajes, que causan escarificaciones superficiales (como si fueran minicicatrices).

Mientras exista herida abierta, puntos de sutura o costra, debes mantener una extrema limpieza y desinfección de la zona afectada. El uso de factores de crecimiento epidérmico está recomendado para aliviar tirantez y picor, y acelerar la epitelización. Es normal que durante la cicatrización notes una sensación de tirantez en la piel, y picor. Esto es debido a la epitelización de la herida o formación de piel nueva. En incisiones quirúrgicas o heridas profundas se produce además una contracción de los bordes de la herida que acentúa estas sensaciones.

 

Las cicatrices postquirúrgica.

Cicatrices

Las cicatrices, fruto de intervenciones quirúrgicas invasivas en edad infantil, son una fuente frecuente de problemas psicológicos en la adolescencia y la edad adulta. Muchos afectados, especialmente las mujeres, sienten inseguridad, pudor para desnudarse y miedo al rechazo por esta causa. Por eso es muy importante hacer un esfuerzo de concienciación de los niños para que acepten sus cicatrices y no se consideren desfigurados por ellas.
La cicatrización en un proceso natural de nuestro organismo para volver a unir tejidos, que se produce en tres fases:
– Fase inflamatoria, que comienza tras la sutura y consiste en el aumento de la vascularización y la llegada de las plaquetas, que forman un tapón y una costra superficial, comúnmente llamada postilla.

– Fase proliferativa, en la que se acumula colágeno y tejido fibroso, comenzando así a formarse la regeneración y tensión de los bordes de la herida.

– Fase de Remodelación, que comienza aproximadamente al mes y puede prolongarse un año o más, en la que se produce la reabsorción del colágeno, manteniéndose sólo las fibras a ras de la herida.

Si el proceso de cicatrización se completa de forma correcta, la cicatriz será una línea blanca, flexible e indolora, pudiendo llegar a ser casi imperceptible. Sin embargo, la evolución de este proceso depende de muchos factores, como la edad del paciente (mejor cuanto más joven), la localización de la herida (central y vertical en el pecho o lateral horizontal, en el costado), el color de la piel (mejor evolución en razas de piel clara) y otros factores genéticos, la posible infección de la herida, etc.
Una conjunción adversa de estos factores puede dar lugar a cicatrices patológicas poco estéticas.
su elección por parte del cirujano no es arbitraria, sino que depende de la patología y de la técnica a realizar. Por lo general, los cirujanos son muy conscientes de los problemas psicológicos derivados de las cicatrices e intentan hacer la menor raja posible y visible.
Tratamiento de las cicatrices postquirúrgicas
El tratamiento debe comenzar incluso antes de la operación: Es lo que se llama tratamiento preventivo. Consiste en preparar la piel del para afrontar el proceso de cicatrización en las mejores condiciones de hidratación posibles. Se consigue fácilmente aplicando aceite de rosa de mosqueta, con un alto contenido en ácidos grasos esenciales y vitamina C, o gel de aloe vera durante las semanas previas a la intervención.
Cuidado inicial de las cicatrices quirúrgicas
Hay casos en los que no será necesario retirar los puntos, ya que el material con el que se sutura la herida permite su reabsorción por el propio organismo, en algunas ocasiones los puntos deben retirarse unos días después del alta hospitalaria.
Una vez en casa, con la herida cerrada, es conveniente:
– lavar con agua y jabón

– Secar muy bien

– Dejar al aire

En cualquier caso, es muy importante observar que no aparezcan síntomas de infección (edema, enrojecimiento, calor local, supuración, fiebre). En caso de duda, debe acudir a su médico para descartarla o bien tratarla adecuadamente.
Debe evitarse el rascado y la incidencia directa del sol, por que favorecen la hipertrofia.
Se ha demostrado a través de numerosos estudios que extremar los cuidados durante las primeras semanas tras la intervención se relaciona directamente con una mejora del proceso cicatricial.

5 formas de tratar una cicatriz.

Se tiene la creencia popular que una cicatriz no puede mejorarse una vez que ya se ha formado, pero la realidad es otra.
Una cicatriz por muy pequeña que sea puede llegar a preocupar grandemente a una persona, de tal manera que influya en el desarrollo normal de su vida diaria.
La epitelización termina en el momento en que se desprende la costra y marca el inicio de la fase más importante, la remodelación, que puede durar hasta dos años. Con la herida ya cerrada y sin costra, puedes empezar a tratar la cicatriz.

Éstos son los 5 tratamientos que disponemos en las farmacias para tratar una cicatriz:
1-  Parches reductores de cicatrices de poliuretano microporoso. Tienen la enorme ventaja de proteger de la radiación solar sin necesidad de utilizar un fotoprotector. Funcionan también sobre cicatrices antiguas, consiguiendo su “aplanamiento”. Si tienes tendencia a cicatrizar con elevación o abultamiento de la cicatriz te irán bien,  ya que previenen y reducen la formación de cicatrices hipertróficas y  pequeños queloides. El masaje se puede realizar encima del parche sin necesidad de aplicar ningún producto.

2- Parches o láminas de silicona. Se recambian cada 24 horas. Indicados para cicatrices en zonas que no se exponen al sol, no ofrecen protección a la radiación e imposibilitan la aplicación de un fotoprotector. El masaje se realiza al cambiar un parche por otro.

3- Gel de silicona y protector solar (si la zona afectada está expuesta). Se pueden usar en combinación con los parches, haciendo un masaje con ellos en el momento de recambiar el parche (luego hay que limpiar y secar la piel para aplicar el parche). Tienen la ventaja de que en zonas visibles como la cara, escote y manos, un gel transparente es más discreto que un parche, y el inconveniente de la disciplina que exigen, aplicación cada 12 horas y protección solar constante. Los recomiendo para heridas más superficiales y para realizar masajes con ellos.  También para zonas húmedas (axilas, labios) donde la aplicación de un parche es más complicada.

4- Aceites ricos en ácidos grasos esenciales como el aceite de Argán o el aceite de rosa mosqueta. Permiten masajear la cicatriz a diario, cada vez que se aplican. Tratan, nutren y aportan flexibilidad y elasticidad a la piel.  Es ideal y conveniente utilizarlos al finalizar un tratamiento con parches. También es un tratamiento de elección cuando con el paso del tiempo la cicatriz aún se ve rosada, es útil en heridas leves y pequeñas lesiones superficiales. Su uso es muy agradable y aportan una gran sensación de confort. No protegen del sol y es necesario aplicar fotoprotector.

5- Cremas y sprays calmantes y reparadores, con alta concentración de dexpantenol, provitamina B5 o centella asiática. Funcionan bien sobre cicatrices recientes causadas por cortes leves, rasguños sobre todo en niños y grietas. Algunos actúan sobre la fase de epitelización, como la blastoestimulina y son efectivos para acelerar la curación de heridas y grietas.

A parte de estas formas de tratar cicatrices, las cuales te las puedes aplicar tú, también se encuentran las que solo su médico puede hacerle para mejorar o corregir la cicatriz, dependiendo de su tipo de piel y la cicatriz a tratar. Algunas de ellas son:
– Reducción del tamaño de la cicatriz

Se utiliza cuando la pérdida de piel es mínima y se puede usar en cicatrices deprimidas y elevadas. Consiste en la extirpación de la cicatriz y cerrando nuevamente la herida con puntos de sutura muy finos. Siempre quedará una cicatriz, pero mucho más fina y menos notoria.

 

– Aplicación de corticoesteroides

Las cicatrices hipertróficas (elevadas) o los queloides pueden ser tratados mediante inyecciones o aplicaciones locales (directamente en la cicatriz) con corticoesteroides para ayudar a mejorar su apariencia, enrojecimiento, picazón, dolor o ardor. Los corticoesteroides aumentan la actividad de la enzima colagenaza, la cual rompe las fibras de colágeno haciendo que la cicatriz luzca menos roja y gruesa.
Si este manejo no resulta efectivo, su dermatólogo puede remover el exceso de tejido fibroso o reposicionar la cicatriz para que cicatrice en un patrón menos visible. Después de la cirugía se aplicarán nuevamente inyecciones de corticoesteroides, para prevenir que la cicatriz se forme de nuevo.
– Subcisión e Inyecciones de material de relleno

La combinación de la Subcisión y la inyección posterior de materiales de relleno tales como la grasa del mismo paciente o biopolímeros, eleva la cicatriz y mejora grandemente el aspecto de la cicatriz
– Z-plastía

Es una técnica que reposiciona la cicatriz para que siga las líneas y pliegues naturales de la piel. Primero se extirpa la cicatriz y después se realizan nuevas incisiones en cada lado de la herida, creando una porción triangular de piel. Se reposicionan estos triángulos para cubrir la herida en un ángulo diferente o en Z y se cierra la herida con finos puntos de sutura. Aunque esta técnica no elimina por completo la cicatriz, la hace menos notoria y permite con frecuencia devolver el movimiento y dar una apariencia más normal a un área deformada por una cicatriz.
– Injertos de Piel

Consiste en tomar piel de un área y llevarla a otra para cubrir un defecto. Se dice que un injerto de piel ha prendido o se ha integrado cuando se forman nuevos vasos sanguíneos y la piel se adapta a la que le rodea. Ocasionalmente se utilizan injertos de piel para tratar algunos queloides. Para evitar que el área tratada desarrolle de nuevo el queloide, el cirujano combinará la extirpación quirúrgica con los corticoesteroides inyectados en el área en tratamiento.
Para las siguientes técnicas que eliminan el tejido de la cicatriz de la cara, permiten que crezca una piel nueva. Puedes esperar que ocurran algunos daños, como enrojecimiento, sensibilidad al sol, vasos sanguíneos dilatados, quistes, acné, eczema, hiperpigmentación, aclaración de algunos parches de la piel e incluso nuevas cicatrices.
Es poco probable que las técnicas de rejuvenecimiento funcionen en las cicatrices muy elevadas o muy profundas.
– Peeling químico

Puedes hacerte un peeling ligero, intermedio o profundo. Los peelings profundos requieren anestesia general y no te debe dar el sol en la zona hasta pasados 6 meses.
– Dermoabrasión

El dermatólogo usará una herramienta abrasiva para frotar la cicatriz con presión. Es posible que use un papel de lija o un cepillo de alambre.
– Rejuvenecimiento con láser

El dermatólogo pasará por encima de las cicatrices de 1 a 3 veces un láser. Esta técnica puede llevar varios minutos o una hora completa, dependiendo de la extensión de las cicatrices. Los mejores resultados se obtienen en pacientes de piel blanca.
– Criocirugía (también llamada crioablación y crioterapia)

La criocirugía congela el tejido de la cicatriz con nitrógeno líquido, haciendo que muera y se caiga de la cara. Algunas veces, éste tratamiento se recomienda para las cicatrices muy elevadas. Se recomienda con más frecuencia para las pieles más claras, ya que puede causar una decoloración irregular. Después de la criocirugía, es posible que te recuperes de las ampollas, la hinchazón y la hiperpigmentación hasta por 4 semanas.
Remedios caseros
Os dejamos también algunos remedios caseros para ayudar a desaparecer las cicatrices o atenuarlas un poco. Estos remedios es mejor no hacerlos con cicatrices de operaciones o excesivamente grandes y profundas, son más para cicatrices recientes causadas por cortes leves, rasguños y grietas.
– Aloe vera

El aloe vera al tener grandes propiedades hidratantes genera elasticidad a la piel, ayuda a desinflamar, reduce el tamaño de las cicatrices y suaviza su aspecto; esta planta es una de las más conocidas para realizar tratamientos caseros para borrar cicatrices, además es bastante fácil de conseguir, sus cultivos son muy comunes en muchos lugares del mundo.
– Aceite de oliva

El aceite de oliva extra virgen y de buena calidad no tapa los poros, limpia la piel eliminando las células muertas. Para iniciar el tratamiento debes masajear la zona afectada con un poco de este aceite, lo puedes dejar actuar durante toda la noche y limpiarlo con agua tibia al día siguiente, de esta manera se borrará la cicatriz dejando la piel muy suave y con un aspecto aterciopelado.
– Bicarbonato de soda

Con el bicarbonato de soda puedes realizar de forma natural una microdermoabrasión, para hacer este procedimiento simplemente debes:
Diluir cinco partes de bicarbonato en una parte de agua, mezclar muy bien y formar una pasta con la cual tienes que hacer un suave masaje en el área de la cicatriz, dejar que se seque sobre la piel y por lo menos dos minutos después enjuagar con agua tibia. Puedes repetir el tratamiento dos veces por semana.
– Jugo de limón

El limón contiene ácido cítrico, el cual es un componente especial para borrar cicatrices. Para comenzar a hacer el tratamiento debes limpiar muy bien el área en la cual se encuentra la cicatriz, moja un algodón en el jugo de limón y aplícalo sobre ella, déjalo actuar durante diez minutos y enjuaga con agua tibia.
Un punto importante que debes tener en cuenta es, que cuando realizas tratamientos a base de limón tienes que ser muy cuidadoso con las exposiciones a los rayos del sol, ya que se
puede manchar la piel y de esta manera se empeora el problema. Se recomienda aplicar únicamente en la noche.
– Manteca de cacao

La manteca de cacao es ideal para borrar cicatrices naturalmente, además de sus grandes poderes para tratar y borrar las cicatrices es uno de los mejores hidratantes naturales que podemos encontrar en la naturaleza, de esta manera se puede comenzar el tratamiento de sanación de la piel desde la profundidad y de una manera más rápida.
Algo muy importante que debes tener en cuenta es que no puedes utilizar todos estos tratamientos juntos, ya que es muy posible que causes una irritación en el área que estás tratando, simplemente elige el método que más te guste, el que esté más a tu alcance o el que creas que te resultará más efectivo para la cicatriz que tengas.
Recuerda que, aunque estés utilizando tratamientos naturales tienes que tener mucho cuidado y seguir al pie de la letra las recomendaciones, ya que si no lo haces y realizas los tratamientos de manera incorrecta puedes tener un efecto contrario al esperado.

Cicatrices

Medidas de prevención
– El sol

Las radiaciones del sol pueden agravar el estado de las cicatrices y por eso hay que aplicar fotoprotección 50+, entre 15 o 30 minutos antes de la exposición al sol y aplicar repetidamente cuando se tomen los primeros rayos solares.
– Hidratación

En las cicatrices de cierta gravedad el agua se evapora con mucha más rapidez y esto nos indica que hay que hidratar mucho esta zona, principalmente mediante cremas y vendajes que retengan la humedad, aunque son muchos los productos que pueden tener efecto hidratante: aceites, cera, vaselinas etc.
– Masajes

Se deben dar masajes, pero siempre con sumo cuidado. Sobre todo en casos de quemaduras, los masajes adaptados al estado de inflamación de la cicatriz son tratamientos habituales. Aunque hay que tener mucho cuidado con éstos por sus efectos secundarios, por ejemplo, está contraindicado en caso de infecciones y nunca debe resultar doloroso.
– Vendajes

Para evitar que las heridas sean sometidas a tirones y presiones debido al movimiento de la piel y músculos es recomendable aplicar vendajes como suturas adhesivas estériles o “steristrips”, que además, siendo productos microporosos, permiten al vapor de agua de transpirar, acortando el periodo de saturación de la cicatriz.
– Gel para rojeces

Aplicar el gel fluido de silicona reduce el enrojecimiento y favorece el reblandecimiento de las cicatrices.
– Tratamientos adicionales

Deben de ser valorados y controlados constantemente por médicos. Se trata de la utilización de ungüentos, cremas medicinales, varias terapias o incluso el láser.
– Quirófano

Ésta debe ser la última opción de todas. Por lo general se debe recurrir a la cirugía sólo cuando la cicatriz haya madurado completamente y en determinados casos puede ser un método de corrección estética.
Existen varias técnicas: la de “escisión y corte primario”, la dermoabrasión, la creación de una nueva superficie con injertos o sustitutos de la piel.

– Estética de camuflaje

En los casos en los cuales las cicatrices llegan a ser un problema estético se pueden utilizar diferentes técnicas para camuflarlas, por ejemplo, el uso de tatuajes, como en el caso de la desaparición de cejas y pestañas o por las cicatrices postoperatorias.
– Psicoterapia

Cuando las cicatrices interfieren en la vida del paciente, en sus relaciones sociales o en el trabajo, éstas pueden ser causa de un trastorno psicológico que se puede tratar con la psicoterapia.
Consejos
Cada cicatriz requiere unos cuidados específicos, cada persona es única y tiene sus propias preocupaciones y prioridades que deben llevarle a manejar bien estos consejos para su autocuidado. Por ello, es importante que el médico explique claramente al paciente los pros y los contras de cada tratamiento.
la Academia Estadounidense de Dermatología (American Academy of Dermatology).
La academia ofrece cuatro consejos para ayudar a la cicatrización
1. Vaselina
– La vaselina evita que se forme costra en las heridas.
– Lave el lugar de la herida cuidadosamente, con jabón suave y agua para eliminar los restos y los gérmenes.
– Aplique vaselina para evitar que la lesión se seque y forme una costra.
– Las lesiones con costra tardan más en sanar.
– La vaselina también evita que una cicatriz se haga demasiado grande o profunda, o que pique.
– Si limpia la herida a diario, no tiene que usar ungüentos antibacterianos.
2. Venda adhesiva
– No es cierta la creencia de algunas personas de que las heridas sanan mejor si no se cubren.
– Tras limpiar la herida y aplicarse vaselina o un ungüento similar, hay que cubrirla con una venda adhesiva.
– Para cicatrizar correctamente una herida debe mantenerse inmovilizada durante dos o tres días, y para ello necesita estar cubierta por un vendaje adecuado.
– Estos apósitos cumplen además una segunda función, la de proteger la herida frente agresiones externas que pudieran provocar infecciones o afectar a la cicatrización.
– La venda se debe cambiar a a diario para mantener la herida limpia mientras sana.

3. Costras
– La herida comienza a sanar en el momento en que se produce la herida.
– No te arranques las costras.
– Inmediatamente después de haberte cortado o raspado el cuerpo, la herida comienza a sanar.
– Los glóbulos blancos de la sangre comienzan a atacar a las bacterias causantes de las infecciones.
– Por su parte, los glóbulos rojos de la sangre, fibrinas y plaquetas crean un coágulo alrededor de la herida, y en muy poco tiempo se forma una capa.
– Si te arrancas esas capas además de abrir nuevamente la herida puedes hacer que las bacterias se introduzcan en ella, además de ocasionar que se forme una cicatriz más grande.
4. Filtro solar
– Es importante aplicar protección solar.
– Después de que la herida se cure, es aconsejable aplicar filtro solar (de FPS de 30 o más) en la herida cuando se sale al exterior.
– Esto podría reducir la decoloración rojiza o marrón, y ayuda a que la cicatriz desaparezca antes.
– Tras la intervención, es fundamental seguir las instrucciones del personal sanitario para los primeros cuidados que garanticen unas condiciones higiénicas adecuadas. De este modo se evitarán infecciones que alteren el proceso natural de cicatrización. Una vez retirados o reabsorbidos los puntos, es recomendable volver a hidratar la piel con aceite de rosa mosqueta, que posee una poderosa capacidad cicatrizante.
Transcurrido el primer mes desde la intervención y en función de la evolución de la cicatriz puede ser conveniente recurrir a otros tratamientos dichos anteriormente para la reducción de las cicatrices.
Recuerda
– Siempre es importante acudir a un buen dermatólogo que nos revise las cicatrices. De esta manera podemos estar bien informados acerca del tipo de piel que tenemos y de los mejores productos, tratamientos o técnicas a aplicar en cuanto a atenuar o borrar las marcas indeseadas de la piel.

– Existen varias opciones como ya mencionamos, para tratar las cicatrices dependiendo del tipo que poseamos. Nunca es tarde para mencionar que la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y se debe tener sumo cuidado a la hora de aplicarnos cualquier producto o tratamiento.

– Recuerda que muchas cicatrices se desvanecen con el tiempo hasta que sea difícil verlas.  Si tienes una cicatriz que no te gusta ¡no te desanimes! Hay muchas opciones de tratamiento que te podrían ayudar. Y si se notan, tampoco importa, muchas cicatrices pueden llegar a ser tu sello personal.

– Es importante recordar que en la mayoría de los casos se logrará mejorar la apariencia de la cicatriz y NO eliminarla completamente.

– Como no es posible evitar todos los cortes y rasguños, asegúrate de tener en casa un botiquín de primeros auxílios bien equipado.

– No levantes costras. Inmediatamente después de experimentar un corte o rasguño, el cuerpo comienza a curar la herida. Las células blancas de la sangre atacan las bacterias causantes de infección. Las células rojas de la sangre, la fibrina y las plaquetas crean un

coágulo sobre la herida. Luego, con brevedad se forma una costra. Si levantas la costra no sólo puedes reabrir la herida e introducir bacterias, sino también generar una cicatriz más grande.

– Acude siempre al médico si la herida es profunda, sangra o muestra signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón o calor moderado.

– Asegúrate también de recabar ayuda médica si no eres capaz de limpiar la herida adecuadamente.

– En caso de que tengas diabetes un cuidado correcto de la herida reviste especial importancia. Comenta siempre todos los temores que puedas tener con tu médico y/o podólogo, incluso para el cuidado de pequeñas heridas y grietas en la piel, especialmente en los pies.