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Los cambios de temperatura, como la llegada de los fríos otoñales en contraste con el calor del verano, causan ese molesto resfriado común. Sin embargo este no se trasmite tan frecuentemente como solemos pensar, ni tanto a través de los estornudos o tosiendo. La principal vía de transmisión son las manos. Por ello es muy importante lavarnos asiduamente las manos: antes de salir de casa o del trabajo, al llegar a casa o al trabajo, antes de cada comida… y por supuesto cada vez que vayamos al lavabo. Recomiendo abundante agua y jabón, y frotar a fondo cada rincón, hasta las muñecas como mínimo. No se trata de hacer un masaje, que el agua corra suavemente por nuestras manos. Lavar las manos a consciencia y asiduamente evita la transmisión de muchos virus y bacterias.

 

Sin embargo, el simple hecho de estar expuestos al virus no significa contraer el resfriado. El punto clave será la salud de nuestro sistema inmunológico. Si este se encuentra deteriorado, siempre estaremos más expuestos a enfermar. De cómo aumentar las defensas de nuestro sistema inmunológico hablaremos la semana que viene. Hoy nos centraremos en los remedios más naturales para combatir el resfriado.

 

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¿Cómo podemos combatir el resfriado?

Una vez enfermos es difícil remediar el resfriado, y este debe hacer su curso. Pero siempre podemos tomar remedios para atenuar sus síntomas y favorecer su pronta eliminación:

  1. Beber abundante agua. ¡¡Mucha agua!! Agua SIN gas, pero puede ser en forma de infusiones. El agua ayuda a depurar nuestro organismo y evita que nos deshidratemos. Un cuerpo hidratado es más fuerte y es más capaz de afrontar enfermedades.
  2. Por la misma razón, evitaremos cualquier sustancia deshidratante: tabaco; alcohol, café, etc. Además todas estas sustancias son de metabolismo hepático y ahora necesitamos a nuestro hígado al 100%!! Y bastante cansadito anda. El remedio de la abuela del coñac no sirve: nos sentiremos mejor momentáneamente pero a largo plazo entorpece la recuperación. Además, no es lo más aconsejable si se está tomando alguna medicación.
  3. El tabaco es malo, MUY MALO, pero aún estar enfermos somos masoquistas y nos fumamos un cigarro. Eso es lo que menos necesitan nuestras vías respiratorias: contaminación y guarrerías! Nuestros leucocitos no dan abasto sacando tanta bacteria, virus y demás toxinas! ¡No les demos más basura, pobres! Ahora, nuestros glóbulos rojos, que son los portadores de oxigeno a las células, van a mil. Tus células necesitan mucho oxigeno porque van como motos con mil reacciones en cadena. ¡No les prives de oxigeno! Si sigues así, montaran un sindicato, y una huelga de estas magnitudes desencadena intervenciones políticas de alto nivel: ¡el hospital!
  4. Toma miel o própolis. La miel es producida por las abejas a partir del néctar de las flores ypropolis_01 la depositan en las celdas de la colmena. El propóleo lo obtienen las abejas de resinas de arboles y plantas en combinación con sustancias que producen ellas mismas. Lo utilizan como material de soldaje y de recubrimiento. Resulta ser muy antiséptico y protege a las abejas del panal de infecciones. Tanto la miel como el própolis tienen propiedades emolientes del tracto respiratorio y son beneficiosas hacia el moco que recubre de manera natural las vías respiratorias. Las diferencias entre ellas, así como con la Jalea real, las trataremos en otra ocasión.
  5. Ya hablamos de las propiedades del limón, ¿verdad? ¡Pues a tomar limonadas tibias y zumos de limón con agua caliente! (y si queréis los podéis endulzar con miel).
  6. Planta de eucalipto: es un potente descongestionante y es útil en forma de te o inhalando sus vahos.
  7. Infusión de jengibre: favorece la expectoración, por lo que en infusión o en batido, tómalo tantas veces al día como necesites.
  8. ¡Descansa!: aunque parezca muy obvio, el descanso es el mejor remedio cuando estamos enfermos. Lo hemos dicho antes: el hígado va a mil, los glóbulos rojos necesitan llevar oxigeno a las células atacadas, etc…: no malgastes el oxigeno ni machaques al hígado. Descansa y cero estrés. Así es como te recuperaras más rápido.
  9. Una buena alimentación nos ayudará a reforzar nuestro sistema inmunológico para poder luchar con más fuerza contra el resfriado: evita fritos y grasas que no tienen nutrientes y desgastan el metabolismo celular y hepático; evita azúcares y opta mejor por una dieta de blandos: plancha, hervidos (patatas, verduras, arroz, pescado, carnes blancas) y frutas fáciles de digerir.

En caso que el resfriado persista más de una semana es más que recomendable visitar a tu médico, quien podrá evaluar el nivel de enfermedad, aportando la mejor terapia y así acabar definitivamente con los síntomas. En caso de padecer fiebre recomiendo contactar con el personal sanitario lo antes posible.

 

By Tania Rodríguez Yangüela