En la mayoría de las ocasiones las picaduras de insectos son leves y pueden ser tratadas con cualquier producto de farmacia preparado para las picaduras o incluso hielo; pero a veces, las picaduras de ciertos insectos, como la abeja, la avispa o de animales acuáticos como  las medusas,  pueden llegar a producir reacciones alérgicas a nivel local o generalizadas, si existe una sensibilidad especial, llegando a requerir una atención médica urgente.

Por eso, si somos previsores, hay remedios con los que podemos evitar las tan molestas consecuencias de una picadura o, en el caso de que ya hayamos sido «víctimas» de ellas, al menos aliviarlas.

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Mosquitos:

Si ya nos han picado, existen pomadas que contienen hidrocortisona o lociones de calamine para aliviarnos. Además, hay remedios naturales como aplicar sobre la picadura soluciones de amoníaco.

Abejas y avispas:

Les reacciones graves son raras y normalmente van ligadas a alergias a las abejas o avispas. Estas reacciones anafilácticas aparecen a los pocos minutos de la picadura y se caracterizan por un cuadro de picor generalizado, lagrimeo, secreción acuosa por la nariz, tos, sensación de “cuerpo extraño” en el cuello y pueden llegar incluso a dificultad para respirar y mareo. Estas reacciones alérgicas deben ser tratadas urgentemente.

 

 

 

Si nos ocurre ésto… ¿Qué debemos hacer?

-Extraer el aguijón, en el caso de las abejas, raspando con una tarjeta; si se utilizan pinzas se ha de tener cuidado de no exprimir el saco de veneno en el caso de picaduras de abeja, ya que aumentaría la cantidad de veneno inyectado.

-Lavar bien la zona afectada con agua y jabón neutro.

-Aplicar hielo envolviendo en un pañuelo de tela durante 10 minutos.

-Aplicar una pomada con corticoides.

-Observar a la persona afectada durante algunas horas para detectar complicaciones inmediatas o una posible infección.

Si la persona afectada presenta los síntomas de reacción anafiláctica descritos anteriormente, contactar con el servicio médico de la zona y trasladarlo al centro hospitalario más cercano urgentemente.

No hay que descartar tampoco, en el caso de que el dolor persista, tomar un analgésico o antihistamínico.

Si no somos alérgicos y nos pica una abeja o avispa sufriremos un doloroso pinchazo que normalmente nos producirá una inflamación, una urticaria y un edema en la zona. Hay que tener especial cuidado ya que las reacciones alérgicas, además de comunes, son peligrosas porque pueden llegar a ser mortales.

Arañas:

Las picaduras de araña también son algo muy común. Cuando nos pican también podemos sentir un dolor inmediato o posterior. Dependiendo del tipo de araña que nos ataque, la picadura puede adquirir distintas dimensiones o incluso colores llamativos como el azul. Lo más importante es desinfectar la herida antes de aplicar la correspondiente pomada antipruriginosa.

Medusas:

Si hay una picadura que se asocia al verano es, sin duda, la de las medusas. De hecho, el 90% de las atenciones que se realizan en las playas por parte de la Cruz Roja, están vinculadas a sus picaduras, junto con la de los peces araña o erizos de mar. Hay que atender a las indicaciones a la hora de bañarnos, evitando hacerlo cuando hay bandera roja, ya que, las medusas, al ser transparentes, es muy fácil que nos ataquen provocando un intenso picor.

Si esto nos ocurre es muy importante no tocar la zona, para que no se extienda el veneno y lavarla con agua salada siempre evitando entrar en contacto con el lugar afectado ya que pueden quedar tentáculos que nos dañen aún más.

El tratamiento de este tipo de lesiones consiste en:

-Lavar la zona lesionada con agua de mar o agua salada o vinagre  para eliminar les pequeñas vesículas de los tentáculos de la medusa.

-No frotar la zona ni lavarla con agua dulce, puesto que se romperían las vesículas y producirían más irritación y dolor.

-Una vez la zona está limpia de los restos de tentáculos, aplicar compresas de agua fría para aliviar el escozor y picor de la zona.

-Aplicar una crema tópica de corticoides, ya que tienen un poder antiinflamatorio muy potente.

Raramente la persona afectada necesita atención médica especializada pero conviene estar atentos por si se infecta o se presentan síntomas de alergia. En ese caso hay que acudir al médico de inmediato.

Espero que estos consejos os ayuden a tratar esas picaduras veraniegas y a seguir disfrutando del verano.